Resumo
Por fenómenos de lenguaje entendemos aquellos fenómenos – pertenezcan o no a la expresión lingüística – donde, con arreglo a ciertos encadenamientos, un sentido (“du sens”2), que, de forma fugaz, ya se ha entreabierto para sí mismo, busca estabilizarse o “poseerse”. Por simplificar, partiremos aquí del análisis fenomenológico de lo que sucede cuando, habiendo tenido el presentimiento de un sentido, me pongo a hablar (o a escribir) para decirlo. Con vistas a este análisis, es necesario, de entrada, poner fuera de juego dos representaciones tradicionales : la primera, que la palabra se desenvuelva en un decurso temporal continuo, rebotando de signo lingüístico en signo lingüístico como de presente en presente, según un flujo de presentes sucesivos, y en cierto modo resultando, el sentido por decir, de una síntesis de estos presentes, operada por la conciencia. La segunda, que cada signo tuviera, como significante, su significado propio, ser, cosa o acción existente en lo real o representada por la imaginación, como si, en su desarrollo, saltando de presente en presente (o de quasi-presente en quasi presente en la imaginación), el sentido haciéndose fuese saltando de seres, cosas y acciones en seres, cosas y acciones. Este tipo de partición (“découpage”) sólo es válido, a decir verdad, para la lógica y para un análisis de la lengua hecho desde la institución de la lógica. Supone que los sentidos estén ya recortados (“découpés”) en unidades de lengua susceptibles de remitirse o no a estados-de-cosas determinados, es decir, en general, a objetos intencionales provistos de sentido intencional (Husserl).
Referências
Richir, M. (1992). Méditations phénoménologiques. Jérôme Millon.
Richir, M. (2000). Phénoménologie en esquisses. Jérôme Millon.
Richir, M. (2004). Pour une phénoménologie des racines archaïques de l’affectivité. Annales de phénoménologie, 3, 155–200.

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