Resumen
Como1 bien sabemos hoy, sobre todo a raíz del admirable libro de E. Kantorowicz sobre “los dos cuerpos del rey”2, la institución socio-política que dominó nuestra Historia, desde los inicios de la Edad Media hasta la Revolución Francesa, fue la institución teológico-política de una realeza codificada simbólicamente en los términos del cristianismo. No se trata de que la institución teológico-política del Poder y de la Sociedad esté intrínsecamente vinculada al cristianismo – es anterior a éste –, sino de que su recuperación y su reelaboración desde el cristianismo es algo propio del Occidente medieval, algo que nos ha resultado familiar, a nosotros los Europeos, a títulos diversos, de mayor o menor calado, durante un largo periodo histórico. En lo que sigue, no vamos a emprender una nueva exposición y una discusión de este asunto, sino a tratar de explicar su meollo, inspirándonos en el muy hermoso estudio de C. Lefort “¿Permanencia de lo teológico-político?”

Esta obra está bajo una licencia internacional Creative Commons Atribución-NoComercial-SinDerivadas 4.0.
Derechos de autor 2026 Eikasia Filosofia
