Esencias  salvajes  y  existencia  de  los  derechos  humanos. Primera  Parte.  Elucidación  conceptual  sobre  el  sentido  de  la expresión  en  Merleau-­‐‑Ponty.
PDF

Palabras clave

Esencia salvaje, existencia, derechos humanos, interculturalidad, realismo constructivo, fenomenología, carne, estromatología, organizaciones internacionales, instituciones simbólicas, trans-operaciones, egología trascendental, Leib, Cogito. Wild Essence, existence, human rights, multiculturalism, constructive realism, phenomenology, meat, estromatología, international organizations, symbolic institutions, trans-operations, transcendental egologie , Leib, Cogito.

Cómo citar

Hidalgo Tuñón,A. (2026). Esencias  salvajes  y  existencia  de  los  derechos  humanos. Primera  Parte.  Elucidación  conceptual  sobre  el  sentido  de  la expresión  en  Merleau-­‐‑Ponty. Eikasía Revista De Filosofía, (60), 61–100. https://doi.org/10.57027/eikasia.60.1941

Resumen

El problema exotérico, pero no menos

provocador, que plantea la existencia de una

esencia salvaje de los derechos humanos es de

máxima actualidad de cara a dos cuestiones:

1.- La cuestión de la fundamentación

intercultural de los derechos humanos en esta

época postmarxista, en la que el

individualismo burgués campea por sus fueros

negando legitimidad a los derechos sociales y

colectivos. Y 2.- la cuestión de los llamados

derechos de los animales cuya causa ha sido

resucitada en nuestra época por muchos

filósofos, en particular Peter Singer con su

libro Liberación animal, que coloca el ámbito

de aplicación de los derechos humanos en las

fronteras de la especie. Respecto a la primera

cuestión, sabido es que muchas civilizaciones

no conocieron o al menos no reconocieron

ningún código formal, eidético, de derechos a

los seres humanos qua tales, pese a que todas ellas asumieron ciertos límites o interdicciones éticas aplicables en sus sociedades, bajo el nombre de mandamientos explícitos, o de tradiciones ancestrales en las relaciones interpersonales, que suponen la existencia de espacios antropológicos compartidos. Es proverbial en el siglo XX la resistencia que puso China a firmar la ratificación de la Declaración Universal de los derechos humanos de Naciones Unidas, a pesar de que la habían suscrito en 1948 y de formar parte de su Consejo de Seguridad con derecho a veto, alegando en 1993 la tradición confuciana. La segunda cuestión plantea el problema de si sólo el cuerpo humano sensible (el Leib) tiene derechos y por qué no el de los animales. Los animales tienen alma, pero ¿tienen Leib?.

Pues bien, respecto a ambos problemas

la hipotética, y quizá contradictoria, existencia

de una esencia salvaje de los derechos

humanos plantea problemas y conflictos no ya

similares a los de la fundamentación teológica

de los mismos, sino mucho más radicales

filosóficamente, ya que resucita la cuestión de

la legitimidad del relativismo cultural a

resistirse a las imposiciones unilaterales del

dominus en el nivel mismo de la frontera entre

lo humano y lo no-humano en la medida en

que compromete la especificidad del cuerpo

humano. En ambos casos se muestra hasta qué

punto las diferentes ciencias humanas dejan

abiertos gnoseológicamente sus flancos

filosóficos, lo que no deja de tener conexiones

con el hecho de que el argumento de la

superioridad de la civilización occidental sobre

otras culturas o civilizaciones es cada vez más

endeble y con la perenne necesidad de regresar

a una fundamentación fenomenológica de la

antropología, dado que en ambos casos se pone

en entredicho la actitud natural. Ahora bien el recurso a las Wesen salvajes de Merleau Ponty incide directamente en la evolución en que se ve incurso el materialismo filosófico desde el Congreso de Murcia y que en el momento actual recurre a la Estromatología propuesta por Ricardo Sánchez Ortiz de Urbina. Pero una estromatología que sólo sirviera como andamio para observar esencias eidéticas estaría ella misma presa de la egología trascendental cuyos confines pretende dimensionar. Y es que si las esencias no pudieran ser más que eidéticas, entonces todas ellas dependerían del pensamiento constituyente y no habría objeto ni mundo real que descubrir más allá del Cogito. En esta primera parte, a la que seguirán otras dos, elucidamos la cuestión preliminar sobre el  sentido de las esencias salvajes en Merleau-Ponty.

https://doi.org/10.57027/eikasia.60.1941
PDF
Creative Commons License

Esta obra está bajo una licencia internacional Creative Commons Atribución-NoComercial-SinDerivadas 4.0.

Derechos de autor 2014 Asociacion de Filosofía Eikasía

Descargas

Los datos de descargas todavía no están disponibles.