Resumen
La Antropología Filosófica estudia al hombre
como problema metafísico, pues es sujeto y objeto
al mismo tiempo. De allí que el ser humano sea
imposible de reducir a un objeto científico. En este
sentido, la Antropología filosófica desarrolla una
labor hermenéutica siempre abierta entre las
ciencias humanas y la filosofía –y la teología en
ciertos casos-
.
Michel Foucault ha estudiado la construcción
histórica de este campo filosófico como un
acontecimiento histórico, extraño, en Occidente,
siendo definida por el filósofo francés como una
experiencia (expérience) no reductible a la vivencia
subjetiva, lo que es una puerta de entrada a su
crítica de la Antropología Filosófica.
En este artículo intentaré, en primer lugar, un
acercamiento a dicho concepto, a través de algunos
textos del filósofo francés que indagan sobre la
emergencia histórica de la figura humana. En
segundo término, intentaré mostrar lo que percibo
como una tensión de fondo que puede expresarse
en diferentes formas, por ejemplo: lo histórico y lo
fundante, los efectos de la propuesta foucaultiana y
los planteos clásicos de la Antropología filosófica,
o lo que denominaré una “experiencia anónima” sin
sentido y la vivencia del sentido de la vida a partir
de la consciencia.

Esta obra está bajo una licencia internacional Creative Commons Atribución-NoComercial-SinDerivadas 4.0.
Derechos de autor 2017 Asociación de Filosofía Eikasía
